Leyes y principios no mendelianos (I)
CN.B.5.1.15. Experimentar e interpretar las leyes y principios no mendelianos de cruzamientos en insectos y vegetales.
Gregor Mendel construyó las leyes de la herencia observando regularidades: contó, comparó y buscó patrones estables en la transmisión de caracteres claramente distinguibles, como semillas lisas o rugosas. Ese enfoque permitió formular principios generales, pero la naturaleza genética es más amplia que esos casos ideales. Al observar la variabilidad real, surgen situaciones que no encajan exactamente en las proporciones mendelianas. Por ejemplo, si un padre presenta cabello rizado y su hija cabello ondulado, el fenotipo resultante sugiere que algunos caracteres no se expresan de manera “todo o nada”, sino como gradientes intermedios. Este contraste entre lo esperado según Mendel y lo observado en la vida cotidiana introduce el estudio de la herencia no mendeliana como una extensión necesaria de la genética clásica.
No todo lo que se hereda puede ser explicado únicamente por las tres leyes de Mendel. Existen patrones de transmisión genética que amplían y complementan la herencia mendeliana clásica, como los alelos múltiples, la codominancia, la dominancia incompleta, la herencia poligénica y la pleiotropía.
Alelos múltiples y codominancia de los genes
Cuando para una misma característica existen más de dos variantes génicas posibles, se habla de alelos múltiples.

Grupo sanguíneo A B O
El sistema A B O clasifica la sangre humana según dos elementos clave:

En este sistema existen cuatro grupos sanguíneos:
La sangre del grupo A presenta el antígeno A en los glóbulos rojos y anticuerpos contra el antígeno B en el plasma.
La sangre del grupo B presenta el antígeno B y anticuerpos contra el antígeno A.
La sangre del grupo AB presenta simultáneamente los antígenos A y B y no posee anticuerpos contra ellos; por esta razón puede recibir sangre de cualquier grupo A B O y se denomina receptor universal.
La sangre del grupo O no presenta antígenos A ni B, pero sí anticuerpos contra ambos; por ello solo puede recibir sangre del grupo O, aunque puede donar a todos los grupos, lo que la convierte en donante universal.
Desde el punto de vista genético, estos grupos dependen de los alelos A, B y O:
Grupo A: genotipo A A o A O.
Grupo B: genotipo B B o B O.
Grupo AB: genotipo A B.
Grupo O: genotipo O O.
Veamos esto con un ejemplo aplicado:
Supongamos una pareja en la que el padre tiene sangre del grupo O y la madre sangre del grupo AB.
El padre, al ser O, solo puede aportar alelos O.
La madre, al ser AB, puede aportar alelos A o B.
Al combinarse los alelos posibles, los hijos solo podrán tener:
Grupo A (genotipo A O)
Grupo B (genotipo B O)
No es posible que tengan sangre AB ni O, porque el padre no aporta alelos A ni B, y la madre no aporta alelos O.
Codominancia
El sistema A B O es un ejemplo clásico de codominancia. Este fenómeno ocurre cuando dos alelos diferentes se expresan plenamente y de manera simultánea en el fenotipo del individuo heterocigoto. En el grupo sanguíneo AB, los alelos A y B se expresan al mismo tiempo, produciendo glóbulos rojos con ambos antígenos, sin que uno domine o anule al otro.
Este mecanismo explica por qué el sistema A B O no sigue estrictamente el esquema de dominancia simple descrito por Mendel y constituye un ejemplo fundamental de herencia no mendeliana en los seres humanos.
Factor Rh o factor Rhesus
El factor Rh se determina por la presencia o ausencia de una proteína específica en la membrana de los glóbulos rojos. Las personas Rh positivo poseen esta proteína, mientras que las personas Rh negativo no la presentan y pueden producir anticuerpos contra ella. El alelo Rh positivo es dominante sobre el alelo Rh negativo.
Este factor es especialmente importante durante el embarazo. Si la madre es Rh negativo y el feto es Rh positivo, puede producirse incompatibilidad sanguínea, lo que requiere medidas preventivas para evitar complicaciones materno fetales.

Dominancia incompleta


Herencia poligénica y pleiotropía
La herencia poligénica ocurre cuando una característica está determinada por la acción conjunta de varios genes. Ejemplos de este tipo de herencia son el color de la piel, el color de ojos, el color del cabello, la estatura y el peso corporal en los seres humanos.
La pleiotropía representa el caso contrario: un solo gen influye en la manifestación de múltiples características.

El estudio de las leyes y principios no mendelianos muestra que la genética es un campo complejo y diverso, en el que las leyes de Mendel constituyen una base fundamental, pero no exclusiva, para comprender cómo se transmite y se expresa la información genética en los seres vivos.


