Leyes y principios no mendelianos (I)

Fecha de publicación

enero, 2026

NotaCompletar esta clase te permitirá:

CN.B.5.1.15. Experimentar e interpretar las leyes y principios no mendelianos de cruzamientos en insectos y vegetales.

Profesor: Marcelo Amores Palma

Gregor Mendel construyó las leyes de la herencia observando regularidades: contó, comparó y buscó patrones estables en la transmisión de caracteres claramente distinguibles, como semillas lisas o rugosas. Ese enfoque permitió formular principios generales, pero la naturaleza genética es más amplia que esos casos ideales. Al observar la variabilidad real, surgen situaciones que no encajan exactamente en las proporciones mendelianas. Por ejemplo, si un padre presenta cabello rizado y su hija cabello ondulado, el fenotipo resultante sugiere que algunos caracteres no se expresan de manera “todo o nada”, sino como gradientes intermedios. Este contraste entre lo esperado según Mendel y lo observado en la vida cotidiana introduce el estudio de la herencia no mendeliana como una extensión necesaria de la genética clásica.


No todo lo que se hereda puede ser explicado únicamente por las tres leyes de Mendel. Existen patrones de transmisión genética que amplían y complementan la herencia mendeliana clásica, como los alelos múltiples, la codominancia, la dominancia incompleta, la herencia poligénica y la pleiotropía.

Alelos múltiples y codominancia de los genes

Cuando para una misma característica existen más de dos variantes génicas posibles, se habla de alelos múltiples.

Un ejemplo cotidiano es el color de ojos en los seres humanos, que puede manifestarse como castaño oscuro, castaño claro, verde, azul o incluso violeta. Estas variaciones se deben a la interacción de varios alelos que influyen en un mismo rasgo.

Otro ejemplo claro de alelos múltiples es la herencia del grupo sanguíneo en los humanos. Los glóbulos rojos poseen en su membrana plasmática moléculas llamadas antígenos, cuya función es permitir el reconocimiento celular. El sistema inmunitario produce anticuerpos capaces de identificar antígenos extraños y desencadenar su destrucción. La combinación de antígenos y anticuerpos está determinada genéticamente y da lugar a distintos grupos sanguíneos, como el sistema A B O y el factor Rh.

Grupo sanguíneo A B O

El sistema A B O clasifica la sangre humana según dos elementos clave:

los antígenos presentes en la membrana de los glóbulos rojos y los anticuerpos que circulan en el plasma sanguíneo. Esta distinción no es meramente descriptiva: una transfusión incompatible puede desencadenar una respuesta inmunológica severa, con consecuencias potencialmente fatales.

En este sistema existen cuatro grupos sanguíneos:

La sangre del grupo A presenta el antígeno A en los glóbulos rojos y anticuerpos contra el antígeno B en el plasma.

La sangre del grupo B presenta el antígeno B y anticuerpos contra el antígeno A.

La sangre del grupo AB presenta simultáneamente los antígenos A y B y no posee anticuerpos contra ellos; por esta razón puede recibir sangre de cualquier grupo A B O y se denomina receptor universal.

La sangre del grupo O no presenta antígenos A ni B, pero sí anticuerpos contra ambos; por ello solo puede recibir sangre del grupo O, aunque puede donar a todos los grupos, lo que la convierte en donante universal.

Desde el punto de vista genético, estos grupos dependen de los alelos A, B y O:

Grupo A: genotipo A A o A O.

Grupo B: genotipo B B o B O.

Grupo AB: genotipo A B.

Grupo O: genotipo O O.

Veamos esto con un ejemplo aplicado:

Supongamos una pareja en la que el padre tiene sangre del grupo O y la madre sangre del grupo AB.

El padre, al ser O, solo puede aportar alelos O.

La madre, al ser AB, puede aportar alelos A o B.

Al combinarse los alelos posibles, los hijos solo podrán tener:

Grupo A (genotipo A O)

Grupo B (genotipo B O)

No es posible que tengan sangre AB ni O, porque el padre no aporta alelos A ni B, y la madre no aporta alelos O.

Codominancia

El sistema A B O es un ejemplo clásico de codominancia. Este fenómeno ocurre cuando dos alelos diferentes se expresan plenamente y de manera simultánea en el fenotipo del individuo heterocigoto. En el grupo sanguíneo AB, los alelos A y B se expresan al mismo tiempo, produciendo glóbulos rojos con ambos antígenos, sin que uno domine o anule al otro.

Este mecanismo explica por qué el sistema A B O no sigue estrictamente el esquema de dominancia simple descrito por Mendel y constituye un ejemplo fundamental de herencia no mendeliana en los seres humanos.

Factor Rh o factor Rhesus

El factor Rh se determina por la presencia o ausencia de una proteína específica en la membrana de los glóbulos rojos. Las personas Rh positivo poseen esta proteína, mientras que las personas Rh negativo no la presentan y pueden producir anticuerpos contra ella. El alelo Rh positivo es dominante sobre el alelo Rh negativo.

Este factor es especialmente importante durante el embarazo. Si la madre es Rh negativo y el feto es Rh positivo, puede producirse incompatibilidad sanguínea, lo que requiere medidas preventivas para evitar complicaciones materno fetales.

Por ejemplo, si un padre con genotipo A y O y factor Rh positivo negativo procrea con una mujer con genotipo B y O y factor Rh negativo negativo, los hijos pueden presentar cualquiera de los grupos sanguíneos A, B, AB u O, tanto con Rh positivo como con Rh negativo. Cada combinación tiene una probabilidad del doce coma cinco por ciento, y existe un cincuenta por ciento de probabilidad de incompatibilidad del factor Rh con la madre.

Dominancia incompleta

En la dominancia incompleta, el fenotipo del individuo heterocigoto es intermedio entre los fenotipos de los dos homocigotos parentales. Un ejemplo clásico se observa en flores rojas y blancas que, al cruzarse, producen flores rosadas.

En los seres humanos, el cabello lacio y el cabello rizado corresponden a condiciones homocigóticas, mientras que el individuo heterocigoto presenta cabello ondulado. Si ambos padres tienen cabello ondulado, la probabilidad de que un hijo presente cabello lacio es del veinticinco por ciento en cada nacimiento. En este tipo de herencia no se utilizan letras mayúsculas y minúsculas, ya que no existe un alelo dominante.

Herencia poligénica y pleiotropía

La herencia poligénica ocurre cuando una característica está determinada por la acción conjunta de varios genes. Ejemplos de este tipo de herencia son el color de la piel, el color de ojos, el color del cabello, la estatura y el peso corporal en los seres humanos.

La pleiotropía representa el caso contrario: un solo gen influye en la manifestación de múltiples características.

Un ejemplo es la anemia falciforme, causada por la mutación de un único nucleótido. Esta alteración produce glóbulos rojos con forma anormal, dolores corporales, microinfartos y una mayor resistencia a la malaria.

El estudio de las leyes y principios no mendelianos muestra que la genética es un campo complejo y diverso, en el que las leyes de Mendel constituyen una base fundamental, pero no exclusiva, para comprender cómo se transmite y se expresa la información genética en los seres vivos.


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