Respiración, circulación, digestión y excreción en animales

Fecha de publicación

enero, 2026

Procesos biológicos esenciales

NotaCompletar esta clase te permitirá:

CN.B.5.3.2. Relacionar los procesos respiratorio, circulatorio, digestivo, excretor, de osmorregulación y termorregulación en animales con diferente grado de complejidad, y comparar la evolución de sus estructuras en relación con sus funciones.

Profesor: Marcelo Amores Palma

Imagina por un momento que un animal puede alimentarse, pero no transportar los nutrientes; o que puede respirar, pero no eliminar los desechos que produce su metabolismo. El organismo seguiría vivo solo por un tiempo muy breve. Esta idea da paso a una pregunta intrigante: ¿existe una función del cuerpo más importante que las demás, o la vida depende de la coordinación entre todas ellas?

A partir de esta inquietud, observa tu propio cuerpo. Cuando respiras, el oxígeno ingresa a los pulmones, pero no se queda allí: la circulación lo transporta hasta cada célula. De forma paralela, los nutrientes obtenidos en la digestión y los desechos producidos por las células también se movilizan gracias al sistema circulatorio y se eliminan mediante la excreción. En animales simples y complejos, estos procesos no actúan de manera aislada, sino como una red integrada que ha cambiado y se ha perfeccionado a lo largo de la evolución. Comprender esta relación permite explicar por qué las estructuras internas de los animales son diferentes y cómo esas diferencias les han permitido adaptarse a distintos ambientes.


En esta unidad transitaremos por el interior del cuerpo para profundizar en el funcionamiento de órganos y sistemas. Aprenderemos también sobre el funcionamiento de los órganos en animales, lo cual es el objeto de estudio de la fisiología animal. Así, entenderemos de mejor manera el funcionamiento de nuestro cuerpo, comenzando por sus órganos (por ejemplo el corazón, la parte principal del sistema circulatorio, o los pulmones, la base del sistema respiratorio). Además, conoceremos los sistemas digestivo y excretor, cuyos órganos tienen una importancia fundamental. A través del aprendizaje sobre nuestros órganos, tomaremos conciencia sobre su mantenimiento y cuidado; de qué manera están relacionados nuestros sistemas, qué importancia tiene cada sistema y por qué cada órgano es trascendental para la vida. Estar conscientes del funcionamiento nos hará valorar más nuestro organismo, su funcionamiento y así planificar la forma de cuidarlo. La información es una fuente de poder, y estar bien informados nos permitirá tener una vida sana y a plenitud.

Todos los animales funcionan de manera similar para asegurar su subsistencia; así, desde que nacen, realizan procesos metabólicos que se mantienen durante toda la vida. La nutrición es uno de ellos y abarca todos los procesos metabólicos: respiración, circulación, digestión y excreción.

La respiración

La respiración animal es el proceso por el cual se inhala oxígeno y se exhala CO2. Salvo en los animales muy simples (como esponjas y celentéreos) –en los que cada célula realiza la respiración independientemente–, todos los demás animales requieren de un aparato respiratorio para hacer el intercambio de gases con el medio.

Según el tipo de aparato respiratorio, hay cuatro formas de respiración: cutánea, branquial, traqueal y pulmonar.

Respiración cutánea

El intercambio gaseoso se produce a través de la piel. Para ello, se necesita que la piel sea muy fina y esté constantemente húmeda. Esta respiración la realizan los gusanos de tierra, las planarias y en parte los anfibios.

Respiración branquial

Las branquias son órganos especializados que permiten respirar a los animales acuáticos (gusanos marinos, moluscos, anfibios en etapa larval, salamandras, crustáceos y peces). Estas son internas (tapadas con un opérculo) y externas.

Respiración traqueal

Esta respiración ocurre en las tráqueas, unos tubos ramificados que se abren por orificios llamados espiráculos. Esta respiración se da en los artrópodos.

Respiración pulmonar

Se lleva a cabo a través de los pulmones, que son característicos de la mayoría de vertebrados y algunos invertebrados, como los caracoles.

La circulación

La circulación es el proceso encargado de transportar nutrientes obtenidos en la digestión y en la respiración. Además, se ocupa de trasladar los desechos metabólicos para su eliminación. Para esta función, los organismos requieren un sistema circulatorio y de órganos especiales.

El sistema circulatorio en todos los animales está compuesto fundamentalmente por un corazón que bombea la sangre o la hemolinfa, por vasos sanguíneos y por la misma sangre o hemolinfa. Sin embargo, de acuerdo con la complejidad de los animales, también hay seres que carecen de este sistema. Tenemos tres tipos de circulación: por difusión, abierta y cerrada.

La hemolinfa es el líquido circulatorio de ciertos invertebrados (como los artrópodos y los moluscos), equivalente a la sangre de los vertebrados.

Circulación por difusión

Corresponde a animales que tienen pocas células de espesor, por lo que la difusión es un proceso eficiente. Aquí se encuentran los poríferos (esponjas), cnidarios (medusas), nematodos (áscaris) y platelmintos (tenia, planaria).

Circulación abierta

El sistema circulatorio abierto consta de uno o más corazones que bombean la hemolinfa por conductos o vasos que desembocan dentro del espacio interno del cuerpo, bañando el resto de órganos. Los animales que presentan circulación abierta son: los artrópodos y los moluscos.

Circulación cerrada

El sistema circulatorio cerrado está formado por uno o varios corazones que bombean la sangre permanentemente hacia los vasos que recorren todo el organismo. La circulación cerrada puede ser simple o doble, dependiendo de cuántas veces pase la sangre desde y hacia el corazón; puede ser completa cuando la sangre oxigenada no se mezcla con la no oxigenada, e incompleta cuando los dos tipos de sangre se mezclan.{Circulación cerrada=“” fig-align=“center”}

Los animales que tienen este tipo de circulación son moluscos (pulpo), anélidos (con varios corazones) y vertebrados (peces, anfibios, reptiles, aves y mamíferos).

La digestión

La digestión es la entrada o absorción de alimentos o nutrientes al organismo; a través de ella se efectúan los procesos de desdoblamiento y asimilación, para finalmente defecar los residuos o excretar. Dependiendo de la complejidad de los animales, hay tres tipos de digestión: intracelular, extracelular y mixta.

Digestión intracelular

Las partículas alimenticias son atrapadas directamente en las células, no hay un sistema digestivo en estos animales. Simplemente tienen una cavidad donde hay células flageladas que atrapan el alimento y lo introducen al citoplasma. Este proceso sucede en los poríferos (esponjas).

Digestión mixta

Transcurre en dos etapas: intracelular y extracelular. Ocurre en los cnidarios (medusas, hidras) y planarias. Estos animales tienen un tubo digestivo incompleto: tienen orificio de entrada, pero no de salida.

Digestión extracelular

Este tipo de digestión se realiza en un tubo digestivo completo y permite la ingestión de partículas alimenticias de mayor tamaño. Aquí se producen dos transformaciones, una mecánica (donde se fragmenta el alimento ingerido), y una transformación química y enzimática. Todos los animales con tubo digestivo completo realizan este tipo de digestión.

La excreción

Es un fenómeno mediante el cual un organismo desecha productos tóxicos, que son subproductos del metabolismo. La excreción expulsa desechos y regula el equilibrio de agua y sales dentro del organismo. Las principales sustancias que excretan los animales son el amoníaco y la urea, por el sistema excretor; el CO2 por la respiración; y las heces por la digestión. En organismos más sencillos, cada célula se encarga de la excreción por difusión, como es el caso de medusas y esponjas.

En los organismos complejos, la excreción se realiza a través de órganos o sistemas excretores que varían mucho en cada grupo de seres vivos. Los principales órganos y sistemas excretores en los seres vivos son:

Protonefridios

Son estructuras tubulares que llevan los desechos hacia el exterior. Los platelmintos (planarias) tienen protonefridios.

Metanefridios o nefridios

Son tubos enrollados, cuyo extremo tiene forma de embudo que se comunica con la cavidad del cuerpo. Por este medio, se reciben las sustancias que pasan a través de los tubos hacia el exterior, donde se eliminan como desechos. Moluscos y anélidos son los animales que poseen estas estructuras.

Tubos de Malpighi

Son tubos ciegos que desembocan en el intestino. El extremo ciego está en contacto con el interior del cuerpo, y absorbe los desechos que van al intestino desde donde se eliminan. Los insectos y las arañas tienen este tipo de órgano excretor.

Glándulas verdes

Son sacos ubicados en la base de las antenas de los crustáceos. A través de estos sacos ciegos se filtran las sustancias de desecho que van a unos túbulos y a la vejiga. De ahí salen a través de un poro.

Sistema excretor

Es un sistema completo y cerrado, propio de los vertebrados. Los riñones son su órgano principal, y están formados por células especializadas llamadas nefronas; cada nefrona regula el agua en la sangre y las sustancias solubles, reabsorbe lo necesario y excreta el resto en forma de orina que se expulsa al exterior.

Laboratorio casero. Busca algún bichito, trata de identificar a qué grupo pertenece y elabora una lista de los tipos de sistemas que posee. ¿Puedes identificarlos todos?

Interdisciplinariedad. Biología y Anatomía. La anatomía comparada es una ciencia que permite relacionar los organismos a partir de su origen y evolución; en ese sentido, nos permite reflejarnos en todas las criaturas de la naturaleza.


Para profundizar en los contenidos y alcanzar los resultados de aprendizaje, te invito a tomar conmigo tu clase personalizada. No dudes en contactarme o dejar tus preguntas y comentarios, así como seguirnos en todas nuestras redes. ¡Nos vemos en clase!