Importancia de la reproducción sexual
CN.B.5.1.13. Experimentar con los procesos de mitosis y meiosis, y demostrar la trasmisión de la información genética a la descendencia por medio de la fertilización.
Todos los seres vivos tienen una historia escrita en su interior: el ADN. Sin embargo, incluso cuando dos organismos provienen de los mismos padres, sus “textos genéticos” no son idénticos. ¿Cómo logra la naturaleza producir individuos diferentes a partir del mismo material hereditario?
La respuesta se encuentra en un proceso celular tan preciso como sorprendente: la meiosis. En ella, las células germinales reducen su número de cromosomas y, mediante una compleja coreografía molecular, mezclan la información genética de formas impredecibles. Gracias a esto, cada nuevo organismo es único.
Hoy estudiaremos cómo la meiosis y la fertilización permiten que la vida se renueve con cada generación, transmitiendo la información genética que sostiene la herencia biológica y, al mismo tiempo, generando diversidad.
Si bien la reproducción asexual resuelve la necesidad de multiplicación efectiva en un corto período de tiempo, esta estrategia no es siempre la más exitosa. En condiciones en las que el ambiente está sujeto a constantes cambios físicos o químicos, las especies que tienen mayores posibilidades de adaptarse y sobrevivir son aquellas que pueden ofrecer diversas respuestas a dichas alteraciones. Esta diversidad de respuestas se alcanza gracias a la reproducción sexual.
Las posibilidades de reacción de una especie a los cambios ambientales están almacenadas en su pool genético, es decir, en el conjunto de genes diferentes que existen en una población.
Si este ha sido reducido por cualquier factor, por ejemplo migraciones, catástrofes naturales, endogamia (que es el cruce entre individuos emparentados), la población pierde vigor y se hace vulnerable a la extinción.
Intervención de los cromosomas y genes en la reproducción sexual
Para comprender mejor el tema de la variabilidad genética y su relación con la reproducción sexual, revisaremos algunas características de los cromosomas y de los genes y cromosomas en los que se almacena la información hereditaria.
En primer lugar, es importante mencionar que cada especie tiene un número específico de cromosomas, y que generalmente vienen en número par, pues uno proviene del padre y otro de la madre. Estos cromosomas son idénticos en forma, longitud y en los genes que llevan, por eso se los llama cromosomas homólogos. Las células que tienen los dos cromosomas homólogos en su núcleo se llaman diploides.



A diferencia de las células somáticas, los gametos tienen contenido haploide, es decir que tienen un solo cromosoma de cada tipo (en total veintitrés, para la especie humana). Esto sucede porque al juntarse los gametos de padre y madre, el número cromosómico de la especie se restablece (con la ventaja adicional de que se mezclan genes de diferentes individuos).

La meiosis tiene dos etapas
Las células germinales de contenido diploide forman gametos haploides, después de un proceso que se subdivide en dos:
Meiosis 1

También tiene cuatro fases:
Profase 1

Metafase 1

Anafase 1

Telofase 1

Meiosis II

En resumen:







