La reproducción, instinto vital

Fecha de publicación

enero, 2026

Procesos de reproducción y desarrollo

NotaCompletar esta clase te permitirá:

CN.B.5.1.13. Experimentar con los procesos de mitosis y meiosis, y demostrar la trasmisión de la información genética a la descendencia por medio de la fertilización.

Profesor: Marcelo Amores Palma

En esta unidad revisaremos los principales mecanismos de reproducción de las especies, desde aquellas que realizan una copia exacta del organismo original (reproducción asexual, mitosis), hasta aquellas estrategias que buscan la variedad de características por medio de la reproducción sexual (meiosis). Analizaremos también causas y consecuencias de alteraciones en los mecanismos que regulan la reproducción celular y producen cáncer.

Para finalizar, recordaremos eventos que deben coordinarse a la perfección, desde que un óvulo es fecundado hasta que la magia de la vida se manifiesta y desarrolla un nuevo ser.


¿Alguna vez te has preguntado cómo una simple célula puede contener toda la información necesaria para construir un ser vivo completo? Piensa en una semilla diminuta que guarda dentro de sí las instrucciones para formar un árbol enorme, o en cómo un solo óvulo fecundado puede transformarse en un ser humano con miles de millones de células. ¿Dónde están escritas esas instrucciones y cómo se transmiten de una generación a otra? En esta clase exploraremos el lenguaje químico de la vida: el ADN, la molécula que guarda la información genética que permite a cada ser vivo nacer, crecer y reproducirse.

Importancia de la reproducción para los seres vivos

Basta con que haya una célula para que haya vida, y desde el momento en que esta célula inicia el ciclo vital, se va agotando el tiempo que culminará con su muerte. Con los organismos pluricelulares sucede igual, y si no hubiera ese instinto de perpetuar la especie y la necesidad de transmitir características a las nuevas generaciones, nuestro planeta estuviera deshabitado. La reproducción es una exigencia esencial; desde los seres más simples hasta los más complejos responden a esta necesidad.

La reproducción no es una función que esté asegurada; requiere de un gran gasto de energía y de exposición al riesgo, pues en algunos casos incluso se cobra la vida de los progenitores. Un ejemplo conocido es el de la mantis, cuya hembra devora al macho después de la cópula.

Estrategias reproductivas

Así como hay gran variedad de formas de vida, las estrategias para producir nuevos individuos son innumerables, sin embargo, se pueden tipificar dos: a) una rápida multiplicación con el menor costo energético posible, como el caso de las bacterias; b) una multiplicación más lenta, más costosa, pero que facilita la variabilidad genética y con esto permite una respuesta rápida a los cambios ambientales y, a largo plazo, continuar con la evolución y prolongación de la especie, como en el caso de los diversos mamíferos.

Los machos de ciertas aves, como estos gallitos de la peña, Rupicola peruvianus, bailan y se exhiben frente a las hembras para que sean ellas quienes escojan los mejores genes que heredarán sus crías.

Interculturalidad. Piezas de cerámica de culturas ancestrales, muestra representaciones eróticas que marcan la importancia de la reproducción para los seres humanos desde el pasado. En estas figurillas se muestra la reproducción biológica con naturalidad.

La reproducción asexual y la mitosis

Hay organismos que para sobrevivir a las condiciones ambientales deben reproducirse rápidamente. En ciertos casos, no es necesario el encuentro de dos padres que intercambien su material genético; con un solo individuo basta para que surjan nuevos seres. Esta estrategia produce muchos descendientes que tienen el mismo contenido genético de su único progenitor. El mecanismo que utiliza la mayoría de los seres que se reproducen asexualmente se llama mitosis.

Laboratorio casero. Reproducción vegetativa de cactus. Los cactus suelen generar brotes que pueden desprenderse fácilmente para tener un nuevo individuo. Esta reproducción es asexual. Lo que tienes que hacer es extraer cuidadosamente con la mano un hijuelo y sembrarlo en suelo de tipo arenoso. Ponlo en un lugar en el que reciba luz solar directa y riégalo cada cinco o seis días. En pocas semanas echará raíces y habrás logrado un nuevo individuo independiente.

El ciclo celular

Antes de iniciar con la revisión del proceso de mitosis, es importante recordar que, al igual que los seres vivos necesitan alcanzar su máximo desarrollo antes de estar listos para reproducirse, las células que se van a reproducir también necesitan periodos de preparación.

En general, la vida de la célula transcurre en dos estadios: el primero se conoce como interfase y el segundo corresponde a la división celular. Una célula recién formada necesita crecer y producir moléculas que le permitan cumplir sus funciones vitales. La interfase, en células eucariotas, se encarga de ello en tres etapas. La primera se llama G1 y se dedica a la síntesis de organelas, proteínas y sustancias que permiten la diferenciación de la célula, de acuerdo con la función que tiene que cumplir; así, por ejemplo, una célula del hígado ya no podrá confundirse con una de piel o una nerviosa. La segunda etapa se llama S y aquí es donde se produce el proceso de duplicación del ADN; su objetivo es tener toda una copia completa de los cromosomas de la especie que será destinada a la nueva generación. Por último, la tercera etapa, G2, es una corta fase de preparación y acopio de proteínas que serán necesarias durante la fase de división celular, que es la mitosis. En la imagen se aprecia el esquema de las etapas de la interfase y de la división celular, los dos componentes del ciclo celular.

Las cuatro fases de la mitosis

La división celular por mitosis suele ser un proceso rápido que en algunos casos puede tomar pocas horas, como en el caso de células de las raíces, de yemas de plantas en crecimiento, de células intestinales, de células de la piel de los animales. Todas ellas necesitan de un recambio constante.

Células que se reproducen por mitosis

Organismos unicelulares que necesitan reproducirse.

Células que forman parte de tejidos que necesitan reemplazo constante.

Células que forman parte de tejidos en crecimiento.

Células que forman parte de tejidos en reparación.

La mitosis comprende cuatro fases que son:

Profase

La cromatina que se duplicó durante la interfase se condensa para formar cromosomas. Estos, como recordarás, tienen dos cromátides unidas por el centrómero. En el centrómero se distinguen dos zonas llamadas cinetocoros, los cuales atraen al huso acromático (estructuras filamentosas formadas por proteínas que tienen la capacidad de contraerse). En células animales, el huso acromático se ensambla a partir de unas organelas llamadas centriolos, las cuales también se duplican durante la interfase. Gradualmente, la membrana que recubre al núcleo desaparece.

Metafase

Etapa en la cual los centriolos migran a cada polo de la célula. El huso acromático se ha unido a los cinetocoros y hace que los cromosomas se alineen en la parte ecuatorial de la célula, uno junto al otro.

Anafase

Aquí, la proteína del huso acromático se encoge, obligando a las cromátides de cada cromosoma a separarse y a migrar hacia las regiones opuestas en la célula. Como resultado, cerca de cada centriolo se concentrarán cada uno de los cromosomas de la especie, representados por una sola cromátide.

Telofase

Aquí se produce la citocinesis, es decir, la separación de dos células hijas con igual contenido genético e igual cantidad de citoplasma. Los cromosomas empiezan a relajarse y se forma una nueva membrana nuclear para protegerlos. En células animales, este proceso empieza por el adelgazamiento en la zona central de la célula, producido por la contracción progresiva de microfilamentos, que terminan por dividir completamente a las células hijas. En células vegetales, la separación se produce por la unión de vesículas formadas por el aparato de Golgi, que terminan formando una nueva pared celular y membrana.

Esquema del ciclo celular. La primera imagen muestra la interfase, y en secuencia las cuatro fases de la mitosis: profase, metafase, anafase y telofase.

Competencia matemática. Se estima que el cuerpo humano tiene unos 100 billones de células. la mayor parte, originadas a partir de la mitosis. Representa esa cifra en notación científica.

Interdisciplinariedad. Biología y Agronomía: Reproducción in vitro de plantas. La micropropagación de plantas en laboratorio permite disminuir el tiempo de germinación y conseguir seres con características específicas, más fuertes y listos para su cultivo, gracias a técnicas de reproducción asexual.


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