Sistema circulatorio en el ser humano

Fecha de publicación

diciembre, 2025

NotaCompletar esta clase te permitirá:

CN.B5.4.5. Usar modelos y describir los sistemas circulatorio y respiratorio en el ser humano, y establecer la relacion funcional entre ellos, la cual mantiene el equilibrio homeostático.

Profesor: Marcelo Amores Palma

Coloca dos dedos sobre tu muñeca o en el cuello y cuenta cuántos latidos percibes en un minuto. Ese número, tu frecuencia cardíaca, es una señal directa de cómo trabaja tu sistema circulatorio en este momento. No es un dato al azar: cambia con la edad, la actividad física, las emociones y el estado de salud. Ahora piensa en esto con atención científica: cada uno de esos latidos impulsa sangre que transporta oxígeno y nutrientes a todas tus células, sin excepción. Sin ese flujo continuo y ordenado, los tejidos no podrían funcionar ni mantenerse vivos. La pregunta que guía la clase es clara:

¿cómo logra el corazón coordinar este movimiento constante y preciso para sostener el equilibrio interno del organismo?

\(GC = \text{volumen sistólico} \times \text{ritmo cardíaco (No. contracciones ventriculares minuto)}\)

\(GC = 70\,\text{mL/movimiento cardiaco} \times 72\,\text{movimientos cardiacos/min}\)

\(GC = 5040\,\text{mL/min} \approx 5\,\text{L/min}\)

El cuerpo humano es recorrido en su interior de extremo a extremo por la sangre, un líquido rojizo y espeso con cualidades y caracteristicas que permiten sostener la vida.

La vía de circulación de la sangre es el sistema circulatorio, que realiza el transporte de oxígeno y nutrientes a cada parte del cuerpo, así como también recoger los productos tóxicos de los diversos metabolismos (sustancias no aprovechadas y CO2) que van hacia los riñones, en donde se filtran y excretan a través de la orina y el sudor, y hacia los pulmones donde se expulsa el CO2 y se oxigena. Las vías de circulación de la sangre son las venas y las arterias, y junto con el corazón constituyen el sistema cardiovascular.

El corazón

Este órgano fundamental trabaja desde que se inicia la vida en el vientre materno. Trabaja como una bomba que impulsa la sangre por todo el cuerpo. Es un órgano hueco y musculoso, del tamaño de un puño, y se ubica en la cavidad torácica, entre los pulmones y sobre el diafragma.

Histológicamente, en el corazón se diferencian tres capas de distintos tejidos que, desde el interior hacia el exterior, son:

Endocardio

formado por un tejido epitelial que reviste el interior y continúa con el endotelio del interior de los vasos sanguíneos.

Miocardio

la capa más voluminosa, constituida por tejido muscular cardíaco.

Pericardio

que envuelve al corazón por completo.

El corazón, al ser un órgano hueco, en su interior tiene cuatro cavidades; entre la parte izquierda y derecha no hay comunicación. La mitad derecha siempre contiene sangre pobre en oxigeno, proveniente de las venas cava superior e inferior. La mitad izquierda del corazón siempre tiene sangre rica en oxígeno, que viene de las venas pulmonares.

Esta sangre (con oxígeno) se distribuye hacia todos los tejidos del organismo para oxigenarlos: desde el ventrículo izquierdo del corazón, va a la aorta y parte de las ramificaciones de la gran arteria aorta, que origina a todas las arterias del organismo. Cada mitad del corazón se encuentra, a su vez, dividida en dos partes: superiores e inferiores. Las partes superiores se llaman aurículas y las inferiores, ventrículos; dependiendo de a qué lado se encuentren, serán aurícula derecha o izquierda, y sucede lo mismo con los ventrículos. Entonces, el corazón tiene cuatro cavidades; dos aurículas y dos ventrículos. Entre la aurícula y el ventrículo derechos hay una válvula llamada tricúspide; entre la aurícula y el ventrículo izquierdos está la válvula mitral. Ambas se denominan válvulas atrioventriculares; estas se abren y cierran constantemente, permitiendo o impidiendo el flujo sanguíneo desde el ventrículo a su correspondiente aurícula.

Cuando las gruesas paredes musculares de un ventrículo se contraen (sístole ventricular), las válvulas auriculoventriculares correspondientes se cierran, impidiendo el paso de sangre hacia las aurículas, con lo que la sangre fluye con fuerza hacia las arterias y la vena aorta. Cuando un ventrículo se relaja y dilata (diástole ventricular), al mismo tiempo la aurícula se contrae, fluyendo la sangre por esta sístole auricular y por la abertura de la válvula auriculoventricular.

Competencia matemática. El corazón late ciento quince mil veces diarias, con un promedio de ochenta veces por minuto. Esto suma cuarenta y dos millones de veces al año. Durante un tiempo de vida normal, el corazón late más de unas tres mil millones de veces, bombeando una cantidad de un millón de barriles de sangre.

Interdisciplinariedad. Biología y Medicina. En el pasado, cuando el corazón fallaba, la persona estaba condenada a morir. Sin embargo, hoy en día la ciencia y la tecnología se han unido para dar calidad de vida a pacientes cardíacos. El marcapasos es un aditamento que permite que el corazón funcione correctamente por mucho tiempo.

Vasos sanguíneos

Se trata de conductos musculares elásticos que distribuyen y recogen la sangre de todos los rincones del cuerpo.

Son de tres tipos:

Arterias

Son aquellas que salen del corazón y llevan la sangre rica en oxígeno a los órganos del cuerpo. Todas las arterias, excepto la pulmonar y sus ramificaciones, llevan sangre oxigenada.

Venas

Tienen las paredes más delgadas y menos elásticas que las arterias, reciben la sangre no oxigenada de todos los tejidos del cuerpo, y la conducen hacia los pulmones, donde se oxigena.

Capilares

Los capilares son vasos microscópicos de pared finísima donde ocurre el intercambio esencial de oxígeno, nutrientes y desechos entre la sangre y las células de los tejidos, conectando las arterias más pequeñas con las venas más pequeñas.

El sistema linfático

Este sistema es esencial para el cuerpo por todas las funciones que desempeña en lo que respecta a su limpieza y defensa.

Al sistema linfático se lo considera parte del sistema circulatorio por sus conductos, parecidos a los vasos capilares, que transportan un fluido llamado linfa, proveniente de la sangre y que vuelve a ella. Por lo tanto, es una segunda red de transporte de líquidos corporales. La linfa fluye solamente hacia el corazón. La principal función de este sistema es formar y activar el sistema inmune. La linfa es un líquido incoloro, compuesto por plasma sanguíneo y glóbulos blancos. Los vasos linfáticos tienen ganglios que son unos abultamientos donde se producen los glóbulos blancos.

La sangre

Es un tejido líquido de color rojo, algo salobre y con olor a hierro.

Está conformado por agua y sustancias orgánicas e inorgánicas (sales minerales) disueltas, que forman el plasma sanguíneo. Incluye tres tipos de células: glóbulos rojos (células sin núcleo con un pigmento rojizo llamado hemoglobina), glóbulos blancos (efectúan la limpieza de agentes patógenos en el organismo mediante fagocitosis) y plaquetas (son pequeñas y sirven para taponar heridas).

Funciones de la sangre

  • Provee, a las células y a los tejidos de oxígeno y nutrientes para sus actividades vitales, gracias a los glóbulos rojos que transportan el oxígeno.

  • Transporta los desechos del metabolismo celular hacia los órganos excretores.

  • Mantiene la temperatura corporal.

  • Controla los contenidos de agua y ácidos base en los tejidos.

  • Transporta las secreciones del aparato endocrino.

Relación entre el sistema circulatorio y el respiratorio

El sistema circulatorio y el respiratorio funcionan en conjunto para garantizar que los tejidos reciban el oxígeno suficiente. La sangre circula gracias al corazón, que bombea la sangre oxigenada desde los pulmones al resto del cuerpo. Dentro de los pulmones, los alvéolos pulmonares están adheridos a capilares pulmonares para que exista el intercambio de gases, es decir: que el oxígeno pase a la sangre y a su vez el CO2 sea eliminado y finalmente sea exhalado por los pulmones al exterior. La sangre nutre a todos los tejidos, incluidos los pulmones. Sin esta estrecha relación, ninguno de nuestros órganos tendría oxígeno. El sistema respiratorio nos provee de oxígeno y el sistema circulatorio lo distribuye. Nuestro ritmo cardíaco también va ligado a la respiración: al agitarnos o correr, tanto el corazón como la respiración se aceleran.

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