La biodiversidad en los ecosistemas ecuatorianos

Fecha de publicación

marzo, 2026

NotaCompletar esta clase te permitirá:

CN.B.5.1.19. Indagar en estudios científicos la biodiversidad del Ecuador, analizar los patrones de evolución de las especies nativas y endémicas representativas de los diferentes ecosistemas y explicar su megadiversidad.

Profesor: Marcelo Amores Palma

Como quizá ya sepas, mis ecosistemas y lugares favoritos en el mundo son las montañas, los sitios de altitud, muy especialmente aquellas ubicadas en la cordillera de los Andes ecuatorianos. Cada vez que vuelvo allí siento que el mundo se condensa en una respiración compartida entre el viento, la majestuosidad del paisaje y la vida en sus más peculiares manifestaciones. El frío corta la respiración, pero justo en ese momento, un cóndor que planea sobre el vacío devuelve la calma y la certeza: estás frente a un lugar donde la biología escribe versos que ningún libro pudo anticipar.

Imagina una expedición: el paisaje se despliega como una sucesión de biografías naturales. Frailejones que se alzan como estandartes antiguos, almohadillas que retienen el pulso hídrico del suelo, aves y artrópodos que aparecen y desaparecen como señales en una trama compleja. En esos pasos se concentra una biodiversidad que desafía todas las expectativas. Hablamos de especies endémicas que solo existen allí y en ningún otro lugar del universo, de adaptaciones fisiológicas extremas a la radiación ultravioleta y al frío punzante, y de procesos ecológicos precisos que mantienen vivos caudales y humedales. No es una hipérbole: el páramo funciona como una verdadera fábrica de agua y un motor regulador del clima.

Pero estos paisajes son, a la vez, invaluables patrimonios culturales. Las leyendas que me han dejado mis antepasados nos hablan de un linaje esculpido por la altitud: Los Puruhás, un pueblo que desde sus orígenes se reconoce con orgullo como los hijos del majestuoso volcán Chimborazo, del que hoy se sabe, es el punto de la tierra más cercano al espacio exterior. Los mismos Incas, hijos del Sol, trazaron su origen emergiendo de las aguas sagradas del lago Titicaca. A través de los siglos y la geografía, esta conexión ancestral con los ecosistemas altoandinos se mantiene intacta. Para nosotros, la montaña nunca fue solo roca y hielo; es un ente vivo, una deidad proveedora con la que mantenemos un profundo entendimiento simbiótico basado en el respeto y la reciprocidad.

Hoy, esa relación íntima con el entorno se transforma y se expande. Las prácticas de andinismo y senderismo se mezclan con los bioblitz, espacios donde ciudadanos y científicos colaboran para registrar especies y realizar nuevos hallazgos. Es precisamente en estos ecosistemas donde la ecología evolutiva ha hecho descubrimientos invaluables. En estos laboratorios de altitud se ha documentado cómo la radiación adaptativa y el aislamiento topográfico generan nuevas especies a un ritmo vertiginoso. Aquí hemos descubierto las asombrosas adaptaciones metabólicas del colibrí estrella del Chimborazo, capaz de entrar en letargo nocturno para sobrevivir a la congelación, o la resiliencia de anfibios únicos que habitan bajo condiciones extremas de hipoxia. Alexander von Humboldt ya lo percibió en su momento como un sistema perfecto de relaciones entre altitud, clima y vida; hoy, la ciencia moderna continúa desentrañando cómo esos gradientes altitudinales generan la megadiversidad que define a nuestro país.

Pero la belleza no debe cegarnos: los páramos son extremadamente frágiles. La expansión de la frontera agrícola, la tala, el avance del cambio climático y la contaminación están alterando procesos biológicos que tardaron milenios en estabilizarse. Cuando hablamos de proteger el páramo, no hablamos solo de conservar un paisaje para la postal; hablamos de asegurar el suministro de agua, de garantizar la resiliencia ecológica y de preservar los saberes comunitarios. Protegerlo es, en esencia, una cuestión de supervivencia colectiva, tanto biológica como cultural.

En esta clase haremos algo que me caracteriza, ir más allá de los datos y la teoría. Vamos a escuchar el latido ecológico, a traducir nuestras observaciones de campo en preguntas científicas rigurosas y a diseñar respuestas basadas en evidencia. Te invito a experimentar la ciencia como una exploración y como un compromiso; a aprender a leer paisajes, a reconocer patrones evolutivos y a proponer medidas que integren conservación, gestión y justicia ambiental.

Cierra los ojos por un instante y imagina la sensación del viento helado que te golpea el rostro en la cumbre. Ahora ábrelos y trae esa misma sensación al aula.

Aquí comenzamos: con una curiosidad intensa, con rigor científico y con la inmensa responsabilidad de transformar el asombro en acción.

Nota

https://www.science.org/doi/10.1126/science.183.4124.545

https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/9678/


Nuestro país alberga una riqueza biológica extraordinaria. En el territorio continental se registran aproximadamente mil seiscientas especies de aves residentes, además de treinta y ocho especies que son endémicas de las islas Galápagos. Ecuador también es el hogar de alrededor de trescientas cincuenta especies de reptiles y unas cuatrocientas especies de anfibios.

En el grupo de las serpientes se han identificado cerca de doscientas diez especies, cuyos tamaños varían desde ejemplares muy pequeños, de apenas dieciséis centímetros de longitud, hasta la gigantesca anaconda, que puede alcanzar cerca de seis metros. -Las aguas amazónicas contienen una enorme diversidad biológica. Se estima que en la cuenca del río Amazonas habitan más de ochocientas especies de peces, entre las cuales se encuentran especies tan conocidas como las anguilas eléctricas y las pirañas.

La diversidad de insectos también es impresionante. En algunas de las zonas más biodiversas de la selva ecuatoriana, una superficie de media hectárea puede albergar hasta setenta mil especies de insectos. Solo las mariposas suman aproximadamente seis mil especies, una cifra notable si se considera que en todo el planeta se han descrito alrededor de veinte mil especies de mariposas.

En cuanto a los mamíferos, el país alberga cerca de trescientas veinticuatro especies. Entre ellas se encuentran jaguares, pumas, ocelotes, pecaríes, tapires, osos de anteojos, venados, delfines de agua dulce, manatíes, armadillos y dieciséis especies de monos del Nuevo Mundo. Un dato particularmente interesante es que cerca del cuarenta por ciento de los mamíferos del Ecuador corresponde al grupo de los murciélagos.

Los ecosistemas del Ecuador y su diversidad

El Ecuador posee una gran diversidad de ecosistemas debido a varios factores geográficos y ambientales. Entre ellos se destacan su ubicación geográfica, la presencia de la cordillera de los Andes, la influencia de corrientes marinas, la variedad de climas y los contrastes en altitud y relieve. -Un ecosistema puede definirse como un entramado dinámico de comunidades de plantas, animales y microorganismos que interactúan entre sí y con su entorno físico no vivo, formando una unidad funcional. Este enfoque permite comprender cómo se relacionan los seres vivos con factores como el clima, el suelo, el agua y la energía. -El enfoque por ecosistemas también se utiliza como una estrategia de gestión ambiental. Permite administrar de manera integrada las tierras, las aguas y los recursos vivos con el objetivo de promover la conservación y el uso sostenible de la biodiversidad. En este contexto, los seres humanos también forman parte de los ecosistemas, ya que nuestras culturas, actividades y conocimientos interactúan constantemente con el entorno natural.

Clasificación de nuestros ecosistemas

Nuestros ecosistemas van desde el nivel del mar hasta los 6263 metros de altitud. Actualmente se ha establecido el Sistema Nacional de Clasificación de Ecosistemas del Ecuador, el cual se organiza desde escalas gruesas (globales, continentales) hasta escalas finas (paisaje, locales). -En el Ecuador, según este sistema, se distmguen 91 ecosistemas para el continente, sin d contar con las islas Galápagos. El sistema se basa en información temática de flora, clima, relieve, y junto con los criterios isonómicos, ecológicos y florísticos, en integración con variables biogeográficas y bioclimáticas. Así, todos estos ecosistemas se pueden clasificar de manera general en siete para el Ecuador continental: -Páramos. -Bosques montanos o andinos. -Valles secos o matorrales xerofíticos. -Bosque húmedo tropical. -Bosque seco de la Costa. -Humedales o manglares. Sabanas.

El páramo

Los páramos son ecosistemas de alta montaña que se encuentran por encima del límite superior de los bosques altoandinos. Se caracterizan por presentar condiciones ambientales exigentes: gran altitud, menor disponibilidad de oxígeno, vientos intensos, fuertes cambios de temperatura entre el día y la noche y altos niveles de radiación ultravioleta. -Estas condiciones han dado origen a una flora especializada. Entre las plantas más representativas se encuentran los frailejones del género Espeletia, las achupallas del género Puya, arbustos xerofíticos como Chuquiraga, los penachos pertenecientes a las gramíneas y las plantas en forma de almohadilla de géneros como Plantago y Azorella. Los árboles son escasos y aparecen formando pequeños parches de bosque altoandino. Entre ellos se encuentran especies de los géneros Polylepis, Buddleja, Vallea y Hypericum. -La fauna del páramo es menos abundante en comparación con otros ecosistemas, pero presenta especies altamente adaptadas. Entre los anfibios se encuentran especies de los géneros Gastrotheca y Atelopus, muchas de ellas amenazadas. Entre los reptiles destacan especies del género Stenocercus. -Las aves constituyen un grupo importante en estos ambientes. Entre ellas se encuentran el cóndor andino, el curiquingue y el colibrí conocido como quinde estrella del Chimborazo. Entre los mamíferos destacan el oso de anteojos y el lobo de páramo. Los invertebrados del páramo también son diversos, aunque todavía se conocen poco desde el punto de vista científico.

Los bosques andinos

Los bosques andinos se ubican aproximadamente entre mil doscientos y mil quinientos metros sobre el nivel del mar. Se desarrollan en zonas de clima frío donde las temperaturas pueden descender considerablemente durante la noche. -En muchas áreas montañosas estos bosques permanecen cubiertos por nubes durante gran parte del tiempo. Por esta razón se los conoce como bosques andinos de niebla. Estos ecosistemas cumplen funciones ecológicas fundamentales, como la captura de dióxido de carbono y la regulación del clima, lo que contribuye a mitigar los efectos del cambio climático. -Los bosques andinos presentan altos niveles de endemismo y una gran diversidad de especies vegetales. Entre ellas se encuentran podocarpus, robles y cedro negro, además de una gran abundancia de musgos, hepáticas, orquídeas y bromelias. -La fauna también es muy diversa. Entre las aves destacan el gallito de la peña, diversos gavilanes y numerosos colibríes. Entre los mamíferos más representativos se encuentran las guantas, las guatusas, el oso de anteojos y el puma.

Los valles secos

Los valles secos se encuentran entre las cordilleras occidental y oriental de los Andes. Ejemplos representativos son los valles del Chota en Imbabura, Guayllabamba en Pichincha y Catamayo en Loja. -Una característica común de estos ecosistemas es la escasez de agua. Como resultado, las plantas presentan adaptaciones especiales para evitar la pérdida de humedad. Entre las especies vegetales más comunes se encuentran cactus, acacias, algarrobos y pencos. Muchas de estas plantas han transformado sus hojas en espinas, lo que reduce la evaporación y protege a la planta de los herbívoros. -La fauna incluye especies adaptadas a condiciones secas, como ratones de campo, quilicos y tayos. También pueden encontrarse armadillos y lobos. A pesar de que estos ecosistemas han sufrido procesos intensos de deforestación, todavía albergan una biodiversidad particular que persiste en zonas escarpadas y de difícil acceso.

Conocer para conservar

La biodiversidad del Ecuador es el resultado de millones de años de evolución y de complejas interacciones entre clima, geografía y procesos biológicos. Comprender cómo funcionan los ecosistemas, por qué algunas especies se adaptan a condiciones extremas y cuáles son las consecuencias de nuestras acciones sobre la naturaleza es un paso esencial para proteger este patrimonio natural. -Cada ecosistema plantea preguntas científicas fascinantes. ¿Por qué el páramo alberga menos especies que otros ambientes? ¿Qué factores explican la extraordinaria diversidad de insectos en la selva? ¿Cómo influyen la altitud, el clima y la historia evolutiva en la distribución de las especies? Explorar estas preguntas permite desarrollar pensamiento científico y comprender la relación entre biodiversidad, sociedad y economía.
  1. Enumera los ecosistemas del Ecuador. ››
  2. ¿Qué características ambientales tiene el páramo para sus habitantes? ››
  3. Describe la biodiversidad de los valles secos. ››
  4. ¿Cómo se diferencia a un ecosistema de otro? ››
  5. Explica qué grupos de vertebrados e invertebrados podemos encontrar en el Ecuador. ¿Cuáles de ellos son las más biodiversos? ››
  6. Describe la razón por la cual el páramo es menos biodiverso que los otros ecosistemas ecuatorianos. ››
  7. Distingue a qué bioma pertenecen estos paisajes de Ecuador. En una hoja aparte, describe las características que correspondan a cada uno de estos ecosistemas. ››

Trabajo colaborativo Formen grupos de tres personas y describan en términos generales cuál es la flora y fauna endémica en los ecosistemas estudiados. Indaguen empleando Internet de sus celulares. Luego, expongan sus hallazgos ante el resto de la clase. Empleen nombres científicos e imágenes.

Actividad investigativa Profundiza sobre los ecosistemas que hemos visto en el presente tema. Acude a uno y haz un listado de las maravillas que hacen único a cada uno de esos ambientes. Realiza una exposición utilizando las TIC de tu preferencia.

Diversidad funcional en el aula Al trabajar con imágenes y collages, cuando hay una discapacidad visual, la mejor forma de ayudar es proporcionar referencias concretas. Es mejor decir: ‘a tu derecha’, ‘delante de ti’, ‘arriba’, que ‘aquí’, ‘ahí’, ‘allá’.

Sugerencias para investigar Hay mucha información en Internet al respecto. Sin embargo, debes asegurarte de que las especies que se describen sean ecuatorianas. Una manera divertida de investigar es con Google maps. Se sugiere guiar al estudiante para que encuentre las bellezas escénicas o datos sorprendentes de especies.

  1. Páramos, bosques montanos o andinos, valles secos o matorrales xerofíticos, bosque húmedo tropical, bosque seco de la Costa, humedales o manglares, sabanas, el archipiélago de Galápagos. ‹‹
  2. Los páramos son sistemas naturales frágiles, complejos y variados de alta montaña; se encuentran por encima del límite superior de los bosques altoandinos. A nivel global, son muy importantes como fábricas del agua. Las condiciones especiales del páramo han generado una flora y una fauna adaptadas a los cambios drásticos de temperatura diarios, la baja temperatura general y la alta irradiación UV. ‹‹
  3. Bosque seco: se encuentra en medio de la cordillera occidental y oriental. Allí falta el agua y es una de las zonas más deforestadas del país. ‹‹
  4. Esta diferenciación se basa en información temática de flora, clima, altitud, relieve, junto con los criterios fisonómicos, ecológicos y florísticos, en integración con variables biogeográficas y bioclimáticas. ‹‹
  5. En el Ecuador podemos encontrar un sinnúmero de aves, reptiles, anfibios, peces, insectos y mamíferos. Los insectos representan al grupo más biodiverso. ‹‹
  6. El páramo tiene condiciones ambientales y climáticas que no son muy favorables para la exuberancia de vida. Altitud muy elevada, baja presencia de oxígeno, vientos muy fuertes y drásticas caídas de temperatura, excesiva radiación UV. ‹‹
  7. Bosque andino: se ubica entre los 1 200 y 1 500 m s. n. m. Crece en la franja de clima frío y sus temperaturas suelen bajar mucho en la noche. Existe un alto grado de endemismo en estos hábitats y una elevada diversidad de ecosistemas que incluyen paisajes heterogéneos y especies únicas como los podocarpus, robles, cedro negro, etc. Hay también gran cantidad de musgos, hepáticas, muchas orquídeas y bromelias. Es el hábitat del gallito de la peña, gavilanes, mirlos y colibríes. Los mamíferos más representativos son guantas, guatusas, oso de anteojos, pumas, entre otros. ‹‹

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