Sistema digestivo en el ser humano

Fecha de publicación

diciembre, 2025

NotaCompletar esta clase te permitirá:

CN.B.5.4.1. Analizar el funcionamiento de los sistemas digestivo y excretor en el ser humano y explicar la relación funcional entre estos sistemas con flujogramas.

Profesor: Marcelo Amores Palma

Cuando hueles un pastel recién horneado, antes incluso de probarlo, tu boca comienza a producir saliva. Este efecto no es casual ni solo sensorial: es una respuesta fisiológica anticipada. El sistema nervioso activa glándulas y músculos para preparar al cuerpo para la digestión. Este hecho cotidiano invita a una reflexión científica: ¿cómo puede el cuerpo iniciar un proceso interno complejo solo a partir de un estímulo como el olor?

Desde esta idea surge otra observación clave: la digestión no comienza en el estómago, sino en la boca. Allí los alimentos se trituran, se mezclan con saliva y empiezan a transformarse químicamente. Por eso, la boca puede considerarse un “pequeño estómago” inicial, donde ya actúan enzimas y estructuras especializadas. Comprender esto permite analizar cómo los órganos digestivos funcionan de manera coordinada y cómo este sistema se relaciona con otros, como el excretor, para mantener el equilibrio del organismo.

El sistema digestivo permite integrar los alimentos que ingerimos, desdoblándolos y transformándolos en nutrientes esenciales para el mantenimiento y reparación de nuestro organismo. Este proceso se denomina digestión.

El sistema digestivo se compone de órganos que forman un largo tubo y glándulas accesorias que lo complementan.

Cumple cuatro funciones: ingestion, digestion, absorcion y excrcion

La ingestión

que consiste en la obtención de los nutrientes.

La digestión

proceso que transforma a los alimentos por medio de la descomposición mecánica y química, en coordinación con órganos y glándulas anexas.

La absorción

que consiste en la incorporación de las moléculas nutrientes al torrente sanguíneo para su distribución a todos los elementos del cuerpo.

La excreción

Excreción de desechos digestivos, gracias a la cual se eliminan subproductos de la digestión y la materia que no puede ser aprovechada. El cuadro de la página siguiente abarca la descripción de los órganos del sistema digestivo, su ubicación y el rol que cumplen.

A continuación se describen los órganos del sistema digestivo, su ubicación y el rol que cumplen.

Boca (ingestión)

Se encuentra al inicio del tubo digestivo y está compuesta por la cavidad oral, labios, dientes, lengua y glándulas salivales, que colaboran en la ingestión de alimentos. Los dientes y lengua empiezan a realizar el desdoblamiento mecánico de los alimentos mientras que la saliva contribuye con la enzima amilasa al desdoblamiento químico de los almidones que se transformarán en azúcares simples.

Esófago (ingestión)

Situado a continuación de la boca, es un tubo muscular cerrado que impulsa el alimento de la boca hacia el estómago. Durante su trayecto, células epiteliales que lo recubren protegen al esófago y lubrican el bolo alimenticio. El esófago realiza un movimiento de contracción, llamado peristalsis, que empuja el alimento hacia el estómago.

Estómago (digestión)

Es un saco muscular que tiene un revestimiento interior plegado que le permite expandirse para retener una cantidad alimento considerable, que en los adultos puede ser de hasta un litro. Dos anillos musculares, llamados esfínteres, impiden que el alimento y los ácidos estomacales se salgan. El esfínter superior protege al esófago y el esfínter pilórico impide que se vaya el alimento hacia el intestino delgado. Las funciones del estómago son: almacenar y liberar poco a poco el alimento hacia el intestino, las contracciones deshacen el alimento en pedazos más pequeños y las enzimas digestivas descomponen aún más y matan bacterias que se hayan filtrado en el alimento.

Intestino delgado (absorción)

El alimento disgregado en el estómago (denominado quimo) es empujado mediante ondas peristálticas hacia el intestino delgado donde se realiza la mayor parte de la digestión con la ayuda de enzimas digestivas como las lipasas y las sales biliares. El intestino delgado es largo (aproximadamente dos y medio a tres metros)

está formado por un epitelio repleto de células con microvellosidades que también contienen enzimas proteasas y absorben los nutrientes para pasarlos hacia los vasos sanguíneos. La cantidad de pliegues le permite ampliar se superficie interna para aprovechar el alimento.

Intestino grueso (absorciónexcreción)

Aquí se realiza la absorción de agua y se forman las heces fecales con los residuos que no fueron digeridos (fibras de celulosa, paredes celulares de frutas y verduras, nutrientes sin absorber, bacterias y agua). Mide casi un metro y medio de longitud. Sus tres primeras porciones reciben el nombre de colon y su última porción se llama recto. El intestino grueso posee una población de bacterias simbiontes que sintetizan vitamina B12, tiamina, rivoflavina, y vitamina K y que son absorbidas por las células epiteliales, así como el agua sobrante y sales minerales. Cuando concluye la absorción, se compactan las heces y por movimientos peristálticos son empujadas hacia el recto. Al llegar a esta zona, se produce la urgencia de defecar, acción controlada por el esfínter anal.

Los órganos producen algunas enzimas digestivas y moco, pero también existen glándulas que ayudan en la secreción de enzimas, que son útiles en el proceso digestivo:

Salivales

Están ubicadas en la boca, secretan la amilasa salival que degradan el almidón y disacáridos; también producen moco y agua para lubricar y disolver el alimento.

Células que recubren el estómago

Estas células secretan la pepsina, que degrada las proteínas en péptidos grandes; el ácido clorhídrico que permite que trabaje la pepsina, mata bacterias y ayuda en la absorción de minerales; y secretan moco que protege al estómago de los ácidos estomacales.

Páncreas

Es una glándula doble, pues además de secretar insulina (que regula el nivel azúcar en la sangre), también secreta sustancias y enzimas digestivas importantes como: bicarbonato de sodio, que neutraliza el quimo ácido del estómago; amilasa pancreática, que degrada el almidón en disacáridos; proteasa, que degrada las proteínas en péptidos grandes; y la lipasa, que degrada los lípidos en ácidos grasos y glicerol.

Hígado

Es un órgano que filtra las sustancias tóxicas o productos de desecho y transforma algunos de estos residuos en bilis. La bilis emulsifica los lípidos. Este órgano interfiere en la regulación de nutrientes que entran en el torrente sanguíneo y es un órgano de reserva de vitaminas y glucagón (azúcar que el cuerpo usa para obtener energía inmediata). El hígado es el órgano más voluminoso del organismo; sus funciones son la desintoxicación, la síntesis y el almacenamiento de los nutrientes y productos de la digestión

Células que recubren el intestino delgado

Estas células además de absorber nutrientes, también secretan enzimas importantes como las peptidasas, que degradan los péptidos pequeños en aminoácidos; las disacaridasas que degradan los disacáridos en monosacáridos; y el moco, que protege al intestino de secreciones digestivas.

Laboratorio casero

Observa cómo un ácido puede degradar un alimento. Utiliza limón (sustituto del ácido clorhídrico de tu estómago) y un pedazo pequeño de pollo crudo. Observa la desnaturalización de la proteína del pollo.

Interdisciplinariedad. Biología y Medicina

Conocer más profundamente sobre nuestra propia anatomía nos ayudará a llevar una vida más saludable y prevenir potenciales problemas de salud.


Al finalizar la clase, se comprende que la digestión es un proceso continuo y organizado que comienza en la boca y se extiende a lo largo de todo el aparato digestivo. Cada órgano cumple una función específica, determinada por la forma y el tipo de tejidos que lo componen, y todos actúan de manera integrada para transformar los alimentos en sustancias útiles para las células.

Asimismo, se evidencia la relación funcional entre el sistema digestivo y el sistema excretor, ya que ambos participan en la eliminación de los desechos del metabolismo y en el mantenimiento del equilibrio interno del cuerpo humano. Entender esta coordinación no solo permite explicar cómo se obtiene y se aprovecha la energía de los alimentos, sino que también motiva a seguir explorando cómo el cuidado de estos sistemas es fundamental para la salud y la vida.


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