El sistema nervioso en el ser humano (1)

Fecha de publicación

enero, 2026

NotaCompletar esta clase te permitirá:

CN.B.5.4.8. Establecer la relación entre la estructura y función del sistema nervioso y del sistema endocrino, en cuanto a su fisiología y la respuesta a la acción hormonal.

Profesor: Marcelo Amores Palma

Cuando estudias para un examen, corres para alcanzar el bus, mantienes el equilibrio al subir una grada o te emocionas con una película, algo extraordinario ocurre en tu interior. Millones de células especializadas trabajan de manera coordinada para percibir estímulos, procesar información, tomar decisiones y ejecutar respuestas. La mayoría de estas acciones suceden de forma tan rápida y precisa que pasan inadvertidas. Sin embargo, basta un accidente o una enfermedad grave que afecte al sistema nervioso para evidenciar su complejidad y, en muchos casos, la dificultad o imposibilidad de una recuperación completa. Esta realidad plantea una pregunta clave: ¿por qué un sistema tan eficiente resulta, al mismo tiempo, tan vulnerable?

Función general del sistema nervioso

El sistema nervioso coordina la mayoría de las funciones del cuerpo humano. Participa en la percepción de los estímulos a través de receptores sensoriales, en la integración y procesamiento de la información, y en la ejecución de respuestas motoras. Además, interviene en el control automático de los órganos internos, garantizando el equilibrio del organismo frente a los cambios del ambiente.

Organización general del sistema nervioso

El sistema nervioso humano se organiza en dos grandes partes: el sistema nervioso central y el sistema nervioso periférico. -El sistema nervioso central está constituido por el cerebro y la médula espinal. En él se integran, procesan y coordinan las respuestas del organismo. -El sistema nervioso periférico está formado por los nervios que conectan el sistema nervioso central con todas las regiones del cuerpo. Los nervios que transmiten señales desde el cerebro hacia los órganos efectores se denominan nervios motores o eferentes, mientras que los nervios que conducen información desde los receptores del cuerpo hacia el sistema nervioso central se llaman nervios sensitivos o aferentes. -Desde el punto de vista funcional, el sistema nervioso periférico se divide en una porción sensorial y una porción motriz. La porción motriz incluye el sistema nervioso somático, encargado del control de los movimientos voluntarios, y el sistema nervioso autónomo, responsable de regular las respuestas involuntarias.

La médula espinal y sus funciones

Dentro del sistema nervioso central, la médula espinal cumple funciones fundamentales. Contiene neuronas que dirigen la actividad de los músculos voluntarios y del sistema nervioso autónomo, neuronas que se comunican con el encéfalo y con otras regiones de la propia médula, axones que conducen información hacia y desde el encéfalo, y circuitos neuronales responsables de los reflejos y de ciertas conductas simples.

La neurona como unidad estructural y funcional

A nivel celular, el sistema nervioso está formado principalmente por un tipo de célula especializada llamada neurona. Las neuronas poseen estructuras que les permiten transmitir señales de forma rápida y precisa hacia otras células.

Las uniones entre neuronas forman circuitos y redes neuronales que permiten la percepción del entorno y determinan el comportamiento. Junto a las neuronas existen otras células diferenciadas, llamadas células gliales o glía, que cumplen funciones de soporte estructural, protección y regulación metabólica.

El cerebro humano posee, en promedio, alrededor de ochenta y seis billones de neuronas, lo que da una idea de la enorme complejidad de este sistema.

Estructura de la neurona

Una neurona típica presenta varias partes bien definidas. El cuerpo celular contiene el núcleo y regula las actividades metabólicas de la célula. Las dendritas reciben información proveniente del medio o de otras neuronas. El axón conduce el impulso nervioso desde el cuerpo celular hasta las terminales sinápticas. En muchos axones, la vaina de mielina, formada por células especializadas, permite una transmisión más rápida del impulso nervioso. Los nodos de Ranvier interrumpen la mielina y facilitan la propagación eficiente de la señal.

Funciones de la neurona

Cada neurona cumple tres funciones principales que se reflejan en su estructura. Primero, recibe y conduce información desde el medio o desde otras neuronas.

Segundo, el cuerpo celular integra las señales eléctricas provenientes de las dendritas y decide si se genera o no un potencial de acción, es decir, un impulso nervioso.

Tercero, en las terminales sinápticas, la neurona transfiere la señal a otras neuronas, a glándulas o a músculos mediante sustancias químicas llamadas neurotransmisores.

El transporte de sustancias dentro de la neurona se realiza por dos vías. El transporte anterógrado ocurre cuando los nutrientes se desplazan desde el cuerpo celular hacia el terminal del axón. El transporte retrógrado se produce cuando el flujo va desde el terminal del axón hacia el cuerpo celular.

La sinapsis

La sinapsis es la unión intercelular entre neuronas, o entre una neurona y una célula efectora. En este espacio se lleva a cabo la transmisión del impulso nervioso. Los neurotransmisores se liberan desde las terminales presinápticas, atraviesan el espacio sináptico y se unen a receptores específicos en la membrana postsináptica, lo que desencadena la propagación del impulso nervioso.

Tipos de neuronas

Desde el punto de vista anatómico, las neuronas se clasifican en unipolares, bipolares y multipolares. Las neuronas unipolares poseen un axón y carecen de dendritas, y se localizan casi exclusivamente en los ganglios de los nervios espinales. Las neuronas bipolares presentan un axón y una dendrita, y se encuentran principalmente en las vías visual, auditiva y vestibular. Las neuronas multipolares poseen un axón y dos o más dendritas, y son las más abundantes en el sistema nervioso central.

Desde el punto de vista fisiológico, las neuronas se clasifican en neuronas sensoriales, que conducen el impulso desde los receptores hacia el sistema nervioso central; interneuronas, que conectan las neuronas sensoriales con las motoras; y neuronas motoras, que transmiten el impulso hacia los órganos efectores.

Células gliales o neuroglías

Además de las neuronas, el sistema nervioso contiene células gliales, que no transmiten impulsos nerviosos pero cumplen funciones esenciales. Entre las macroglías se encuentran los astrocitos, que forman parte de la barrera hematoencefálica y regulan el intercambio de nutrientes; los oligodendrocitos, que forman mielina en el sistema nervioso central; las células de Schwann, que producen mielina en el sistema nervioso periférico; y los ependimocitos, que recubren los ventrículos del encéfalo y el conducto central de la médula espinal. Las microglías actúan como células defensivas, eliminando desechos y productos de lesiones o infecciones.

Meninges y protección del sistema nervioso central

El sistema nervioso central está protegido por tres membranas llamadas meninges. La duramadre es la capa más externa, resistente y vascularizada. La aracnoides se sitúa entre la duramadre y la piamadre, no está vascularizada y se conecta a la piamadre mediante trabéculas. La piamadre es una membrana delgada y muy adherida al encéfalo y a la médula espinal. Entre la aracnoides y la piamadre circula el líquido cefalorraquídeo, que protege y nutre estas estructuras.

Clasificación funcional del sistema nervioso

Desde el punto de vista funcional, el sistema nervioso se clasifica en sistema nervioso somático y sistema nervioso autónomo. El sistema nervioso somático inerva las estructuras corporales responsables de los movimientos voluntarios y conscientes. El sistema nervioso autónomo regula la actividad de los músculos involuntarios y de los órganos internos, actuando de manera inconsciente.

Desde el punto de vista funcional, el sistema nervioso se clasifica en sistema nervioso somático y sistema nervioso autónomo. El sistema nervioso somático inerva las estructuras corporales responsables de los movimientos voluntarios y conscientes. El sistema nervioso autónomo regula la actividad de los músculos involuntarios y de los órganos internos, actuando de manera inconsciente.


El sistema nervioso humano es una red extraordinariamente compleja, donde la estructura y la función están íntimamente relacionadas. Comprender cómo interactúan sus células, tejidos y sistemas permite valorar no solo su eficiencia, sino también la importancia de cuidarlo. Cada nueva pregunta sobre el cerebro y los nervios abre la puerta a descubrimientos fascinantes que conectan la biología con la física, la química y la neurobiología. Este recorrido apenas comienza y deja planteado un desafío estimulante: seguir explorando cómo este sistema hace posible todo lo que somos y hacemos.


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