Procesos de la digestión
CN.B.5.4.1. Analizar el funcionamiento de los sistemas digestivo y excretor en el ser humano y explicar la relación funcional entre estos sistemas con flujogramas.
Cada día ingerimos alimentos con naturalidad, casi sin pensar en lo que ocurre después del primer bocado. Sin embargo, alimentarse no es solo “comer”, sino sostener una compleja red de procesos biológicos. Antes de avanzar, conviene detenerse en una pregunta aparentemente simple: ¿puedes afirmar que te alimentas de forma equilibrada?
Ahora llevemos la curiosidad un paso más allá. Un trozo de bistec es visible, sólido y macroscópico. Una neurona, en cambio, es diminuta, especializada y extremadamente delicada. ¿Cómo es posible que una sustancia tan grande y compleja termine convirtiéndose en moléculas capaces de nutrir una célula nerviosa?. Comprender cómo el sistema digestivo transforma los alimentos y cómo el sistema excretor elimina los desechos permite explicar, desde la biología, cómo el cuerpo humano mantiene su equilibrio interno y obtiene la energía necesaria para vivir.

Con este fin, el tubo digestivo se divide en tres porciones: ingestiva, digestiva y deyectiva.
La ingestiva
está formada por la boca, la faringe y el esófago, encargados de la introducción de los alimentos.
La digestiva
está formada por el estómago, intestino delgado y parte del grueso, a cuyo nivel se realizan las transformaciones químicas.
La deyectiva
está formada por la terminal del intestino grueso, encargada de arrojar al exterior los restos o desperdicios que han sobrado de este proceso.
Los fenómenos son de dos clases: mecánicos y químicos. En esta lección analizaremos únicamente los primeros.
Fenómenos mecánicos de la digestión
Los alimentos ingeridos se presentan constituyendo masas sólidas voluminosas que deben ser desintegradas en pequeñas partículas capaces de atravesar el tubo digestivo y de ser sometidas a la acción de sus jugos por el contacto íntimo. Esta desintegración alimenticia se realiza gracias a los siguientes fenómenos puramente mecánicos: prehensión, masticación, insalivación, deglución, movimientos del estómago y de los intestinos.
Prehensión
Masticación

Insalivación
Deglución
Movimientos del estómago

Movimientos del intestino delgado

Movimientos del intestino grueso
Competencia matemática. Si extendiéramos al máximo el intestino delgado con sus pliegues, su superficie cubriría trescientos metros cuadrados, tamaño equivalente a una cancha de tenis.







