Las reacciones: evidencia de un cambio químico

Fecha de publicación

diciembre, 2025

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CN.Q.5.1.13. Interpretar las reacciones químicas como la reorganización y recombinación de los átomos con transferencia de energía, mediante la observación y cuantificación de átomos que participan en los reactivos y en los productos.

Profesor: Marcelo Amores Palma

Imagina que tienes frente a ti una papa cruda y otra que ha sido cocinada. Ambas provienen del mismo origen, pero al calentarlas, algo fascinante ocurre: cambian su textura, su olor y hasta su sabor. ¿Qué ha pasado con las sustancias que las componen? ¿Han desaparecido algunos componentes, o simplemente se han reorganizado de otra manera? Cada cambio que percibimos es resultado de la reorganización de los átomos y la transferencia de energía que ocurre durante las reacciones químicas. Hoy exploraremos cómo los elementos se enlazan para formar nuevas sustancias, en qué proporción lo hacen y cómo podemos observar y cuantificar estos cambios en los reactivos y productos. Reflexiona: ¿qué diferencias observas entre los alimentos crudos y cocinados, y qué procesos químicos crees que están involucrados?

La naturaleza siempre está en un constante cambio. En ella se producen fenómenos diversos; unos son físicos y otros son químicos.

Cuando las sustancias interactúan unas con otras para dar origen a nuevas sustancias con la consiguiente desaparición de las anteriores, se lo conoce como reacción química

A través de las reacciones químicas, los elementos se combinan para formar compuestos. También ocurre que los compuestos se descomponen para formar otros compuestos o liberar sus elementos.

Evidencias de un cambio químico

No todos los cambios que experimentan las sustancias son cambios químicos. Cuando una reacción química se está llevando a cabo, pueden presentarse alguna o varias de estas evidencias:

Cambios de temperatura espontáneos, ejemplo: cuando se calienta un fermento (la chicha, el jugo de uvas, el mosto de cebada).

Cambio de color, por ejemplo: cuando frente a los rayos del sol tu piel se pone más oscura.

Aparición de un precipitado, asoma un sólido en un medio líquido, ejemplo: cuando la leche se corta.

Efervescencia, cuando aparece un gas en un medio líquido, por ejemplo: cuando colocas una tableta efervecente en agua.

Desprendimiento de luz, por ejemplo: la lluvia de estrellas.

Otra manera de reconocer que ocurre una reacción química es observar cómo se redistribuye la energía y la materia: además de cambios visibles como color o formación de burbujas, algunos procesos liberan o absorben energía en forma de calor o luz, mientras que otros generan nuevas estructuras que no estaban presentes en los reactivos, como gases que se escapan, sólidos que se forman o incluso cambios en el olor. Estas transformaciones nos permiten inferir la reorganización de los átomos y la creación de sustancias nuevas, más allá de lo que nuestros sentidos detectan inmediatamente.

Después de observar y experimentar queda claro que las reacciones químicas no son solo teoría: están presentes en nuestra vida diaria, desde la cocción de los alimentos hasta la fotosíntesis que da vida a nuestro planeta. Cada enlace que se forma, cada átomo que se reorganiza y cada energía transferida nos muestra la precisión con la que la naturaleza opera. Mantén la curiosidad: cada vez que veas un cambio en tu entorno, pregunta qué átomos están interactuando y cómo la energía está fluyendo. Comprender estas transformaciones te permitirá no solo reconocer las reacciones químicas, sino también imaginar nuevas formas de aplicarlas en experimentos y proyectos. La ciencia de los átomos y las moléculas está a tu alcance: sigue explorando, midiendo y cuestionando.


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